INSPECCIÓN DE HISTORIA
ANEP- Consejo de Educación Secundaria
Maldonado, 8 de febrero de 2018
Por la presente, la
Inspección de Historia, saluda a los docentes que inician este nuevo año
lectivo, invitándolos a leer estas líneas para reflexionar sobre el trabajo en
las aulas y en las instituciones.
En la educación, hay muchos aspectos que son
diferentes, encontramos actitudes valores, convicciones, miradas, posturas para
todos, los hay renovadores, conservadores, constructivistas, tradicionales,
aquellos que se basan en la competencias, otros en los contenidos… La
policromía es amplia con distintas posiciones que atraviesan al sistema en
forma transversal. Existen profesores
preocupados y comprometidos con la tarea educativa, que generan propuestas,
miran a la educación en forma panorámica. Viendo a cada alumno con sus marcas y
circunstancias, envuelto en la vida misma que lo condiciona y lo hace diferentes
a muchos otros. A sabiendas de que es la más hermosa de las tareas, que exige
mucho y más estudio, porque los saberes se multiplican y hay que seguir
aprendiendo. La Escuela se tiene que ir adaptando a diferentes y nuevas
exigencias. Somos conscientes de que hay problemas, pero que estos no paralizan
sino que son el punto de apalancamiento para el cambio… como dice Rubem Alves
que “… enseñar es un ejercicio de
inmortalidad”, o Paulo Freire “…
enseñar es un acto de amor…” Estos profesores piensan el cambio, lo
practican, lo viven y se hacen inmortales cuando logran enseñar a los
estudiantes que hay otros posibles y que ellos son los motores para el cambio,
su cambio: “caramba la primavera es
inexorable…” dice Pablo Neruda.
Este año como en los
anteriores, invitamos a asumir el desafío de liceos habitables que sean centros
donde los estudiantes sean ellos mismos. Sugerimos aprovechar el comienzo de
“Iniciando la vida liceal”, para buscar las más
variadas estrategias de inicio donde todos aprendamos a ser nosotros y a
respetar a los demás. Practicar los cambios es generar las bases para lograr
estar, vivir los liceos, recorrer los caminos para llegar a conocer y
desarrollar nuestra persona. Debemos
tener en cuenta que hay otras personas que merecen nuestro respeto (colegas,
estudiantes, padres, funcionarios), nuestro afecto y nuestra ayuda, que tienen
otros tiempos, otros intereses y que
fundamentalmente que “todos aprenden”. La Escuela como institución es un
espacio, abierto y en construcción y no una estructura predeterminada donde se
vayan a insertar los alumnos.
Hoy nuestro mundo y el
sistema educativo se basan en la adquisición, la actualización y el uso del
conocimiento, elementos centrales para constituirnos en un habitante del mundo.
La educación multiplica las posibilidades de acceso, permanencia y desempeño social. Permite aprovechar la
información tanto tácita como explicita, seleccionarla, buscarla, ordenarla,
utilizarla y manejarla.
Nuestras propuestas de curso, deben estar basadas en el conocimiento de
nuestros alumnos, de sus saberes e intereses, situadas en la realidad que deben
poseer la amplitud necesaria para rectificarse en cualquier momento, de acuerdo
a la evolución de los acontecimientos que encierran el hecho educativo. Dejar
bien claro y recordar que la Historia se comprende en base a dos
parámetros fundamentales “tiempo y
espacio” por un lado y “contenidos”
por el otro. Si somos capaces de construir con los estudiantes una Historia
viva, donde la comprensión del pasado y el presente sea permanente,
construyendo un diálogo cargado de alteridad y donde el ayer se constituya en
piedra angular para entender los acontecimientos del hoy y que no es más que
el resultado de las decisiones de hombres y mujeres, situados en una coyuntura
histórica que marca el hoy.
La evaluación de acuerdo a los
parámetros trabajados durante los años anteriores por este inspector. Debe ser
acorde a los contenidos trabajados durante el curso, cumplir con las
expectativas posibilitando que los
estudiantes aprendan, recordar que la misma debe ser fundamentalmente democrática y pública, esto es
conocida por todos los actores educativos. Dar cuenta de los aprendizajes y del
momento y lugar donde se encuentran los estudiantes en el proceso de
adquisición de competencias y saberes. La misma debe conformar un sistema
propio en cada uno de las instituciones con sus características, circunstancias y formas de vincularse a la
realidad.
Este sistema debe
generarse a partir de acuerdos entre los diferentes docentes, ( a modo de
ejemplo) sobre el trabajo desde las macrohabilidades (escribir, hablar desde la
historia), de los contenidos propios de la asignatura. Esto va exigir una
planificación rigurosa, atenta a las diferentes formas de aprender y a los
distintos saberes. Las coordinaciones son uno de los instrumentos privilegiados
para acordar estos aspectos referenciando
los cursos, acordando qué y cómo
se va a evaluar, las pautas, los estilos de evaluaciones, el trabajo de aula y los exámenes.
Estas orientaciones
tienen como fin, reflexionar sobre la
planificación y las herramientas esenciales para el aprendizaje tales
como la lectura y la escritura, la expresión oral, la solución de problemas, el
cálculo, como contenidos básicos a desarrollar en forma transversal. Esto hace
que la selección programática y el armado de nuestros cursos deben ser abiertos
a la coordinación con otras
ramas del saber disciplinar y prácticos.
Saberes, valores y actitudes
son necesarios para el desarrollo de
personas capaces de vivir, trabajar con dignidad, participar en el proceso
social, mejorar su calidad de vida, tomar decisiones, fundamentarlas y
continuar con su aprendizaje durante toda su vida. Para finalizar citamos a Bourdie
quien en 1966 escribió “la
indiferencia hacia las diferencias transforma las desigualdades iniciales en
desigualdades de aprendizaje”.
A los colegas que ya nos
conocemos por las visitas, las salas, coordinaciones, la invitación es a continuar
trabajando en el proceso iniciado. Para aquellos que recién se inician en la
más linda de todas las carreras, un fraterno saludo y la invitación a leer las líneas que anteceden
con atención, consultar con otros colegas y fundamentalmente quedan las puertas
abiertas para cualquier duda por parte de este inspector, dejo la dirección de
correo electrónico (richardazayan@gmail.com).
Estos interrogantes
pueden ser útiles a la hora de tomar decisiones por parte de un profesional
reflexivo
ENTRE LA PLANIFICACIÓN Y LA ACCIÓN
a)
¿qué estrategias de enseñanza utilizamos?
b)
¿qué actividades, proponemos y si estas están de acuerdo a los intereses
de los alumnos?
c)
¿cuáles son los nuevos desafíos que nos presentan los alumnos?
d)
¿qué es lo que considero buenas
prácticas de enseñanza?
ESTRATEGIAS ENTRE
LA TEORÍA Y L A PRÁCTICA
1)
¿Acordamos con los alumnos metas de aprendizaje (precisas y explicitas)?
2)
¿Dialogamos y acordamos metas con los estudiantes y fomentamos el
compromiso en los cumplimientos de las mismas? ¿Nos involucramos como docentes
en el mismo sentido?
3)
¿Desafiamos a los alumnos con tareas que vayan más allá de sus habilidades y conocimientos que
requieran la búsqueda de nueva información?
¿Estimulamos la producción de situaciones alternativas? ¿Cómo?
4)
¿Proponemos tareas y problemas reales propios de la Historia a fin de
promover la interacción con el mundo real?
5)
¿Creamos situaciones que requieran el uso del conocimiento, de los
conceptos y procedimientos propios de la Historia en diferentes contextos?
6)
¿Promovemos la evaluación continua, la autoevaluación entre pares, la del
docente, oral y escrita, que involucre instancias de metacognición, es decir la
reflexión de los estudiantes sobre sus propios modos de aprender y sobre lo que
aprendieron?
PARA
FINALIZAR:
¿CÓMO PODEMOS PROMOVER EL APRENDIZAJE?
¿QUÉ PROMOVER PARA FOMENTAR UNA CULTURA QUE ASIGNE A LOS
ESTUDIANTES EL ROL DE CONDUCTOR DE SU PROPIO APRENDIZAJE?
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